Biografía de Nuestro Presidente

17.04.2012 01:51

 

                         

 Acerca del Representante Legal: Pablo Antonio Gutiérrez Núñez

 

Nació en Villavicencio (meta) en 1965 viene de una familia humilde campesina sus abuelos paternos y maternos sufrieron la guerra de colores de los partido liberales y conservadores en los años 48 padecieron el despojo y desplazamiento murieron sin conocer quien podrían responder por sus derechos humanos que le fueron violados.

                      “Se Repite la Historia Con Nuestro Dirigente Social”.

El compañero Pablo Gutiérrez  se  desempeñaba como comerciante de ropa infantil, vive en unión libre con la señora Yinela Cardozo tiene Seis (6) hijos menores a su cargo, contaba con un local comercial  de su propiedad en el  tercer piso  No 130 del centro comercial billa julia en la ciudad de Villavicencio (Meta). Lo abandono a causa del problema que se le presento. Comercializaba con productos comestibles en supermercados de granos y verduras. En 1998 fue desplazado por un grupo de la AUC bloque centauros por cuestiones de vacuna y políticos, emigro a  la ciudad de Yopal (Casanare)

 Nuevamente El grupo del bloque centauros dirigido por alias Cuchillo; Lo localizaron. Posteriormente el compañero,  huyo buscando otro refugio en Aipe Huila para salvaguardar subida y la de su familia  en el 2003 fue nuevamente expulsado por el mismo grupo de las Autodefensas unidas de Colombia. Donde hasta tanto lucha por subida y la de  sus hijos menores se radico en la ciudad capital Bogotá donde conoció a un abogado, que lo  oriento para que declarara su situación como víctima del desplazamiento forzado pero no le fue tan fácil; se le negó por parte de Acción Social  las versiones  de esta entidad fue que  no concordaban con el sitio al desplazamiento, acudió a la defensoría del pueblo para que le apoyaran. Le elaboraron un  recurso de reposición donde nueva mente le fue negado el derecho como víctima del desplazamiento forzado: regreso de nuevo a la defensoría del pueblo, posteriormente  le elaboraron una tutela donde la radico en un juzgado de palo quemado y donde  el juez dicto el fallo a favor de él y de  su familia. Desde entonces empezó a luchar por sus derechos solicitando sus ayudas humanitarias con derechos de  petición pues no era tan fácil solicitar vía verbal con las instituciones. fue entonces donde un grupo de 5 personas víctimas del desplazamiento forzado decidieron organizasen  , Es donde empieza su trayectoria de capacitaciones y logros por salir adelante apoyado por su grupo de la organización, se capacito en el Sena como operador de maquina plana sin obtener resultados de empleabilidad, sigue su lucha como vendedor ambulante de soportes para televisores, continua con su preparación académica, obtiene un respaldo de la alcaldía local de puente Aranda para una especialización en sistemas avanzados y diseño grafico asistido por computador en la universidad nacional abierta y a distancia. Pero no termina ahí sus estudios, es llamado por el ministerio del interior y de justicia por la doctora Valderrama donde lo remite a la escuela superior de administración pública para ejercer un diplomado del control social a la gestión pública distrital con resultados positivos de su especialización; actualmente estudia un diplomado de líderes y lideresas victimas del desplazamiento forzado ejecutado por la secretaría de gobierno, corporación viva la ciudadanía, alcaldía de Bogotá bicentenario y la universidad de la sallé.

Otra especialización: fue con la pontificia Universidad Javeriana, donde por medios cibernéticos se postulo para un “Diplomado de Trabajo con Comunidades Vulnerables y en Zonas de Conflicto”. Donde fue contactado por la oficina de ciencias sociales de la universidad pero este si tenía un valor donde como un acuerdo con los directivos prestó sus servicios como monitor de esta especialización cubriendo su costo total del diplomado.

Asistió y participo en el Seminario Internacional con la Corte Interamericana de Derechos Humanos Obteniendo su certificado por su participación.

 En las políticas públicas  del Plan Integral Único de atención a población en situación de desplazamiento para Bogotá recibió un seminario internacional de la  secretaría de gobierno y Acción Social. Actualmente esta validando el bachillerato con el colegio cana pro cursando 10 grado; se postulo en la alcaldía local de Bosa para obtener una beca, para hacer una carrera técnica profesional en Diseño Grafico Y producción con la fundación Universitaria Nueva América donde logro su sueño por esta vaca que le fue aprobada por la alcaldía local de Bosa. y una formación en gestores comunitarios certificado por el hospital del sur empresa social del estado; Nuestro dirigente social se destaca por ser una persona honesta y servidor social a la comunidad siempre vasado al buen nombre y honra se rige por las leyes de la constitución política del 91 y la nueva ley de victimas 1448 y sus Autos 219 del 2011 sus sueños es realizarse como profesional; abogado penalista y defensor de derechos Humanos sus aspiraciones políticas es representar a las víctimas del conflicto armado en el parlamento andino en las próximas elecciones presidenciales. Esta es su historia de lucha social  política que a pesar de todos sus fracasos y sufrimientos que le sucedieron no baja   la guardia por continuar su labor por la comunidad afectada de esta guerra política que vive nuestra querida y hermosa patria colombiana.

                                             Logros de La Organización

Es de esta manera: la organización dirigida por nuestro representante legal,  obtiene el premio del mejor Ejercicio del control Social a la gestión pública distrital distinción que fue entregada por la Veeduría Distrital de Bogotá al control social del proyecto 236 fortalecimiento de acciones a organizaciones de desplazados de la localidad 7ma de bosa, cuya investigación de esta control social una tremenda  irregularidad por parte del ejecutor del proyecto generación de ingresos 1128 de la “UNAD”  Universidad Abierta y a Distancia. Pues la que la mayor parte de los recursos no fueron entregados; su totalidad a los beneficiarios por parte del ente ejecutor. La organización ha logrado una donación en telas por parte de Acción Social  que ha servido de sustento del mínimo vital en algunas ocasiones para nuestros niños víctimas del desplazamiento: Participo en fortalecimiento  de capacitación a líderes de organizaciones por parte de la Corporación Nuevo Arco Iris; actualmente fue elegido nuestro representante en la asamblea general de la fundación para que participara  en la elección al comité local de desplazados de la alcaldía local de Bosa UAO donde lo eligieron  por voto popular por las demás organizaciones que participaron  en esta elección ante el comité de la secretaria técnica de población victimas del desplazamiento forzado. En nuestra proyección social la organización, alcanzo éxitos en las redes sociales, tales como las Redes en Acción del DPS.

                                                      Trabajo Social

La organización a re direccionado a victimas que a diario arriban a nuestra ciudad capital para que exijan sus derechos en distintas instituciones gubernamentales, ha participado en marchas nacionales en contra de la reforma a la educación de la ley 30 y por los derechos de las víctimas del conflicto armado en Colombia parque tercer milenio. a direccionado a población desplazada para que terminen sus estudios primarios , secundarios y profesionales con diferentes instituciones educativas que brindan oportunidades de becas y formas de pagos, el grupo directivo y parte de sus afiliado a participado en  talleres de confesiones de la fundación elaborando prendas infantiles cuando contamos con materiales y contratos de satélite. Trabajamos con las redes sociales para generar más información de lo que sucede a diario sobre la ley de victimas 1448. 

 

La Fundación tendrá como objetivo primordial prestar apoyo técnico, profesional, económico y empresarial a las comunidades vulnerables por el desplazamiento forzado del conflicto armado. Para generar cambios que faciliten el desarrollo integral del ser humano, haciendo énfasis en proyectos para la paz y los derechos humanos, dirigido a la población victimas del  desplazamiento forzado, en temas tales como: asistencia humanitaria, retorno, reubicación, restablecimiento, proyectos productivos y soluciones de vivienda urbanas y rurales; salud, recreación, bienestar,  alimentación y nutrición, educación, economía solidaria y autogestionaria y desarrollo comunitario con perspectiva de género y  enfoque diferencial con el fin de generar cambios que propendan por el desarrollo integral del ser humano, donde la Fundación además  podrá crear, constituir, administrar, controlar y explotar todas clase de contratos, convenios  y actividades industriales, comerciales, agrícolas, ambientales, de vivienda, salud, educación, culturales, científicas, recreativas de origen lícito como la fabricación, construcción, elaboración, comercialización, compra, venta, arriendo, importación representación, distribución y exportación, contratación y subcontratación, asociación, uniones temporales y delegación de toda clase de bienes muebles e inmuebles productos y servicios regulados por la legislación colombiana e internacional. Además  de establecer alianzas con grupos y ONG que trabajen por los derechos humanos y la paz, licitar y  recibir donaciones con entidades públicas y privadas, ONG de carácter  nacional e internacional, para  dar cumplimiento a la misión y carácter de la organización.

 

Visiòn  y Metas

La paz fue consagrada como un derecho y un deber de todos en el 91, y todos los gobiernos desde entonces han adoptado políticas de paz. Y sin embargo estos 20 años han sido de una violencia excepcionalmente alta, y sin que nadie realmente sepa quién ni por qué está matando a tantos colombianos. 
Una novedad histórica

“La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”, dice el Artículo 22 de la Constitución que este año celebra veinte de promulgada.
Desde luego debe empezar por reconocerse que esta sencilla frase es una auténtica novedad en la historia constitucional colombiana, pues por primera vez la paz se elevaba a la categoría de precepto constitucional en calidad de derecho y deber.

A pesar de que los redactores de la Constitución de 1832 aseguraron que “La paz es la primera necesidad de los colombianos”, aquella no tiene figuración prominente en las ocho constituciones anteriores a la de 1991.

 

  • Como bien público cuyo “afianzamiento y preservación” constituye uno de los propósitos centrales de la constitución misma, la paz apareció explícitamente en la Constitución de 1886.
Pero ni Carta de 1832 ni la de 1886 mencionan el mantenimiento de la paz entre los propósitos centrales de las autoridades de la República.
En la Constitución de 1991 la paz no sólo figura como bien público, sino como uno de los “fines esenciales” del Estado, a lado del servicio a la comunidad, la promoción de la prosperidad general, la garantía de la efectividad de los principios, derechos y deberes establecidos en su texto, el estímulo a la participación ciudadana, la defensa de la independencia nacional y la integridad territorial, y la vigencia de un orden justo.
La paz como cultura
No hay duda de que los constituyentes de 1991 pensaron en la paz no sólo como deber del Estado y propósito de la Constitución. También se percibe su interés en consolidar una cultura de paz entre los colombianos.
El Artículo 95 establece los “deberes de la persona y del ciudadano”, y entre ellos está el de “propender al logro y mantenimiento de la paz”, precedido por el de “defender y difundir los derechos humanos como fundamento de la convivencia pacífica”.
Más aún, mientras que la preocupación central en torno a la educación en la Constitución de 1886 era que ésta estuviera “organizada y dirigida en concordancia con la religión católica”, en la de 1991 se establece que la educación “formará al colombiano en el respeto a los derechos humanos, a la paz y a la democracia”, aparte de formarlo “en la práctica del trabajo y la recreación, para el mejoramiento cultural, científico, tecnológico y para la protección del ambiente” (Artículo 67).
Nadie podría decir, en consecuencia, que en Colombia no tenemos hoy en día unas buenas bases constitucionales para el mantenimiento de la paz. En 1991 Colombia se puso a tono con los tiempos, incluyendo en su “ley de leyes” uno de los derechos centrales de “tercera generación”.
Veinte años de gran violencia
Sin embargo, tal vez la verdadera ley de leyes en Colombia es la ley de la paradoja.
Si pensamos en el homicidio como el indicador básico de la paz, las noticias no son buenas. Según los datos de la Policía Nacional, en los veinte años transcurridos entre 1991 y 2010 hubo en Colombia 456.880 homicidios (¡casi medio millón de personas perecieron en forma violenta!). Asombrosamente, esto es más del doble de la cifra de homicidios sucedidos durante los veinte años anteriores a la Constitución de 1991 (1971-1990), que ascendió a 221.608 casos, y eso que dicho período incluye los años más letales de la guerra del narcotráfico.
En otras comparaciones, desde 1991, cuando se consagró la paz como derecho y deber constitucionales, en Colombia hemos tenido unas tres veces más muertes violentas que en la guerra de los Mil Días, y casi un 30 por ciento más que en la fatídica época de La Violencia.
Desciende pero no mucho
Para ser justos, no obstante, debe reconocerse que las tasas de homicidios (casos por cien mil habitantes) comenzaron a descender a partir del peor año (1990), y que en los años más pacíficos de los últimos dos decenios (2005 a 2008) llegaron a asemejarse a las de los años más pacíficos de la década de 1980 (1980-81).
Pero estamos muy lejos de aproximarnos a las tasas de la década más pacífica del último medio siglo, la de 1970, y la tendencia lineal en la historia nacional desde comienzos del siglo XX muestra un pronunciado ascenso.
Volviendo a la ley de las paradojas, existe cierta irónica similitud entre los hechos que rodearon a la promulgación de la Constitución de 1991 y los que rodearon a la de 1886. En 1886 el dilema era “regeneración o catástrofe”, y el resultado fue regeneración y catástrofe (nueva Constitución y guerra de los Mil Días). En 1991 el dilema era cambio institucional o desangre, y el resultado fue la nueva Constitución y un mayor desangre.
Los gobiernos y sus logros
No es este el lugar para pasar revista a los esfuerzos de los gobiernos de las últimas dos décadas por cumplir con su deber constitucional de trabajar por el mantenimiento de la paz.
No hay un solo gobierno que no haya desarrollado una “política de paz”, y el término “proceso de paz” se ha convertido en parte del lenguaje cotidiano del gobierno, los medios de comunicación y la ciudadanía en general.

 

  • El gobierno de César Gaviria tuvo su “Estrategia Nacional Contra la Violencia”,
  • El de Ernesto Samper desarrolló una política de “Justicia para la Gente”,
  • El de Andrés Pastrana una “Estrategia Nacional para la Convivencia y Seguridad Ciudadana”
  • Y los dos períodos de Álvaro Uribe estuvieron marcados por su “Política de Defensa y Seguridad Democrática”.
Y todos los gobiernos pueden mostrar resultados. Todavía resuenan las cifras del gobierno de Uribe que anunciaban que, a raíz de la Ley 975 de 2005, conocida como Ley de Justicia y Paz, se entregaron voluntariamente y fueron extraditados a Estados Unidos los principales jefes de las Autodefensas Unidas de Colombia y se desmovilizaron cerca de 30.000 paramilitares. Nadie sabe qué tan real o ficticia sea esta última cifra, pero es cierto que mientras que en la década de 1990 las cifras de secuestros y masacres ascendieron año tras año, en la de 2000 descendieron año tras año.
Que hay detrás de tantas muertes
Pero sin duda el gran reto de la paz en Colombia, con todo y su consagración como principio constitucional, no se encuentra en los terrenos trillados de las políticas de paz a que estamos acostumbrados, los procesos de paz cotidianos, las desmovilizaciones y las cifras halagüeñas (ficticias o no).
El gran reto radica en lo que podríamos llamar las “zonas misteriosas” de la violencia.
  • Entre ellas están, desde luego, los “falsos positivos”, las “falsas desmovilizaciones” y todo el conjunto de falsedades que emergen con el paso del tiempo.
  • Pero más grave aún, es la “zona misteriosa” de los homicidios que se cometen en Colombia.
La realidad es que año tras año crece el renglón que en los informes del Instituto Nacional de Medicina Legal sobre las “circunstancias” o motivos de los homicidios corresponde a la categoría “sin información”. En 2004 esta zona misteriosa ascendió al 48,3 por ciento de todos los homicidios, subiendo al 54 por ciento en 2005, el 66 por ciento en 2006, el 70 por ciento en 2007, el 73 por ciento en 2008 y el 79 por ciento en 2009. De casi tres cuartas partes de los homicidios en Colombia no sabemos por qué se cometieron ni quién los cometió.
No nos falta de quién sospechar, y las miradas se dirigen a las BACRIM, pintoresco acrónimo con que llamamos a las bandas de delincuentes comunes organizados. Cabe la posibilidad, sin embargo, de que la realidad sea mucho más compleja y siniestra.
País de la paradoja
A veinte años de promulgarse la Constitución que hoy rige a Colombia, estamos ante la gran paradoja de la paz: tenemos los instrumentos constitucionales para que se consolide (“la paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”), pero estamos muy lejos de que esto sea algo más que letra muerta, pues diariamente se le asesina en calles y veredas, y ni nuestra justicia ni nuestra inteligencia oficial pueden decirnos por qué y por quién.
 
* Dirigente Social:
  Pablo Gutierrez               
  Victimas del Conflicto Armado en Colombia
  Mesa local de victimas "Bosa"

 

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